Juego de cuencos tibetanos Yoga Om
Details
Un sonido que abraza, una vibración que dice “estoy contigo” sin usar palabras.
Este juego de cuenco tibetano Yoga Om es ideal para crear momentos de pausa consciente, ya sea en tu propia práctica o como regalo para alguien a quien quieres cuidar. El cuenco metálico en negro y dorado está decorado con el símbolo Om, mantra asociado al origen, la unidad y la calma profunda.
Incluye cuenco, cojín decorado y mazo de madera, para que puedas empezar a usarlo nada más sacarlo de la caja. El cojín bordado no solo aporta belleza, también ayuda a que el cuenco vibre mejor y proteja la superficie donde lo coloques.
Hecho de forma artesanal en la India o Nepal con una aleación tradicional de varios metales, cada cuenco es ligeramente distinto en acabado y sonido, lo que lo convierte en una pieza única, con carácter propio.
Por qué es un detalle tan especial
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Juego completo: cuenco tibetano, cojín bordado y mazo de madera.
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Decorado con el símbolo Om en dorado, ideal para prácticas de yoga, meditación y mindfulness.
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Sonido envolvente que invita a centrar la mente, marcar el inicio o el final de un ritual o acompañar respiraciones profundas.
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Perfecto como regalo significativo para alguien que empieza a meditar, para amantes del bienestar holístico o como gesto de “quiero que tengas tu propio momento de calma”.
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Ideal para San Valentín, aniversarios, cumpleaños o cualquier día en el que quieras demostrar cariño y cuidado.
Ideas de uso
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Para abrir y cerrar tus meditaciones o sesiones de yoga con un toque ritual.
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Como anclaje sonoro antes de escribir en tu diario, leer, o hacer ejercicios de respiración.
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En consultas, espacios terapéuticos o estudios de yoga, para crear una atmósfera de recogimiento.
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Simplemente como objeto decorativo con alma, que aporta presencia espiritual a tu altar o rincón favorito.
Nota: debido a su elaboración artesanal, cada cuenco puede presentar ligeras variaciones en tamaño, tono y sonido, lo que forma parte de su encanto único.
Un set pensado para quienes quieren regalar (o regalarse) un momento de silencio, escucha y presencia, envuelto en belleza.